Anticipos de pacientes en clínicas dentales: el caso Vivanta
El reciente concurso de acreedores de Vivanta ha vuelto a poner sobre la mesa algo que me preocupa especialmente cuando hablamos de anticipos de pacientes en clínicas dentales: puedes cobrar hoy tratamientos que quizá tardes meses en terminar
No voy a entrar en las causas del concurso de Vivanta, porque no tenemos información suficiente para hacerlo.
Pero sí quiero aprovechar el caso para explicarte algo que me parece importantísimo que controles:
tener dinero en el banco no significa haberlo ganado.
Te pongo un ejemplo muy sencillo
Imagina que hoy cobras 10.000 € por un tratamiento.
Perfecto. El dinero entra en tu cuenta.
Pero ese tratamiento puede durar meses y todavía tienes por delante laboratorio, implantes, materiales, profesionales, personal, gabinete y todos los costes necesarios para terminarlo.
Entonces yo te haría una pregunta muy sencilla:
¿De verdad has ganado ya esos 10.000 €?
No.
O, al menos, no simplemente porque los hayas cobrado.
Contablemente, una parte de ese dinero puede estar funcionando como un anticipo de pacientes: has recibido el dinero antes de haber prestado completamente el tratamiento.
Y aquí quiero que te quedes con una idea:
cobrar, ingresar, ganar y tener tesorería son cuatro cosas distintas.
El artículo 11 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades parte precisamente del principio de devengo: los ingresos y los gastos se imputan cuando se devengan, con independencia del momento en que se produzca el cobro o el pago.
Traducido a tu clínica:
que tengas 10.000 € más en la cuenta no significa que hayas ganado 10.000 €.
Aquí es donde yo empezaría a preocuparme
No porque tengas muchos anticipos de pacientes. Eso, por sí mismo, no tiene nada de malo.
Lo que me preocuparía es que no supieras cuánto de tu saldo bancario corresponde a tratamientos que todavía tienes pendientes de terminar.
Porque puedes abrir el banco y ver 300.000 €.
Y pensar:
“Estoy bien de caja.”
Pero si fueras cliente mío, yo te preguntaría inmediatamente:
¿Cuánto de esos 300.000 € corresponde a tratamientos ya cobrados pero todavía pendientes de ejecutar?
Y después:
¿Cuánto te va a costar terminarlos?
Porque ahí está la diferencia.
Una parte del dinero puede estar físicamente en tu cuenta, pero económicamente ya está comprometida.
El problema de verdad viene después
Si esto estuviera pasando en tu clínica, lo que yo querría evitar es que empezaras a utilizar el dinero que estás cobrando hoy de pacientes nuevos para pagar los costes de tratamientos que vendiste hace meses.
Mientras las ventas siguen entrando, puede parecer que no pasa nada.
Entra dinero.
Pagas facturas.
La clínica funciona.
Pero un día las ventas bajan.
Y entonces aparece el problema.
Porque dejan de entrar nuevos cobros, pero tú sigues teniendo que terminar tratamientos que ya habías cobrado anteriormente.
Y ahí es cuando una clínica que aparentemente tenía dinero puede encontrarse con una tensión de tesorería muy importante.
¿Qué quiero que controles en tu clínica?
Muy sencillo.
Además de saber cuánto dinero tienes en el banco, quiero que sepas:
cuánto has cobrado por tratamientos que todavía no has terminado y cuánto dinero necesitas para terminarlos.
Para mí, ese dato debería formar parte del cuadro de mando de cualquier clínica que cobre tratamientos por adelantado.
Porque si no conoces esa cifra, puedes estar tomando decisiones pensando que tienes una liquidez que en realidad ya está comprometida con tus propios pacientes.
Y esa es la idea con la que quiero que te quedes:
cobrar no significa ganar.
Y tener dinero en el banco tampoco significa que todo ese dinero esté realmente disponible.
Sergio Vargas
Denttax | Asesoría especializada en clínicas dentales





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